De Montería a Europa

Biografía

Pese a que Hodeg practicó fútbol, tenis y voleibol antes de enfocarse al ciclismo, el de Montería consiguió llegar a la élite del deporte de las dos ruedas. El camino no fue fácil, pero mereció la pena. ¡Descubre su historia!

12

Victorias profesionales

37

podiums

9221

kilómetros carreras 2019

2

equipos

un origen curioso

Álvaro José Hodeg Chagui nació en Montería, Córdoba el 16 de septiembre de 1996. Se llama Álvaro José por su padre, por la tradición costeña de ponerle al primogénito el mismo nombre y Hodeg, por su tatarabuelo escocés que decidió abandonar su país para buscar mejor suerte en América luego de una Segunda Guerra Mundial que dejó mucha pobreza y pocas oportunidades en Europa. Y Chagüi por la otra rama, la de su mamá, la de la familia libanesa que llegó hasta Cereté, un pueblo donde el apellido se viralizó al punto de ser más conocido y común que un Gómez o González. Álvaro José Hodeg Chagüi pudo haber sido comerciante como su papá o ganadero como su abuelo. Pero no. Eligió el deporte.

Su trayectoria

la ruta hacia el sueño

^
1996

Nacimiento

Álvaro José Hodeg Chagüi nace el 16 de septiembre de 1996 en Montería, Córdoba en el seno de una familia de origenes escoceses por parte de padre y libaneses por parte de la madre.

^
2015

Firma con el Coldeportes

Con solo 19 años, Hodeg firmó con el equipo Coldeportes colombiano. Allí consiguió tres victorias de etapa en la Vuelta a Chiriquí en 2016 y la consecución de la Vuelta al Valle del Cauca en 2017.

^
2017

Primer contrato profesional con el Quick·Step Floors

En octubre de 2017, tras brillar en el Tour de l’Avenir y debutar como stagiaire con el equipo belga, Hodeg firmó su primer contrato profesional con el Quick·Step.

^
2018

Primera victoria profesional

El 16 de marzo de 2017, Hodeg consiguió su primera victoria profesional en la Handzame Classic. Seis días después repetiría triunfo en la Volta a Catalunya.

Álvaro desciende de la familia Hodge, procedente de Escocia, pero debido a un error administrativo cuando su tatarabuelo llegó a Colombia, el nombre se convirtió en Hodeg.

Ciclismo, cosa del destino

El ciclismo fue la última parada luego de practicar tenis, de jugar a fútbol y de ser campeón de voleibol en el colegio Gimnasio El Recreo de Montería. La actividad física fue el medio para canalizar la energía extra que tenía, para controlar la hiperactividad, para quedarse quieto. 

Álvaro aprendió a montar en el parqueadero de su casa, al frente del Club Campestre de Montería, al que no volvió a entrenar tenis porque un día un profesor reaccionario se fue y no le encontraron sustituto.

“Me lesioné la rodilla y tuve que dejar de jugar fútbol. Y empecé a salir en bicicleta por los lados de Ciénaga de Oro, por Arboletes, incluso hasta Planeta Rica, que es como a una hora de la ciudad”. 

Sin miedo a la velocidad

Iba a la finca con su familia y pasaban días enteros en el corral amarrando y marcando ganado. Álvaro tenía una bicicleta con ruedas auxiliares de trial que su papá le trajo de Medellín. Con esa bicicleta, Álvaro sorteaba pasamanos y saltaba pequeños muros como cualquier niño que aún no es precavido, al que no se le ha infundado el miedo a la caída y, por ende, hace sin temor a nada. Y mientras su habilidad crecía, su talento sobre el caballo también. 

 “Quizá por eso me volví temerario y hoy en día me ven meterme por los espacios más recónditos en pleno embalaje a más de 70 kilómetros por hora”.

Sus sueños se quedaron cortos en montería

Álvaro no era un niño desorganizado, tampoco contestón. El único pecado era que era incapaz de quedarse quieto. Por eso, su mamá tenía que dejarle jugar antes de hacer las tareas, para que se pudiera concentrar y para que permanecer sentado durante un largo tiempo no fuera un martirio.

Ya en sus inicios en el mundo del ciclismo, como juvenil, Álvaro ganó todo lo habido y por haber en Córdoba, un departamento con poca tradición ciclística y en el que eran más habituales el balón de fútbol y la pelota de béisbol que las dos ruedas. Sin embargo, en Antioquia había velódromo, una liga organizada, más carreras y más nivel. Por eso, persiguiendo un sueño, ese fue el camino que tomó Álvaro.

“Si es lo que quieres, pa’ lante, mijo”, fue lo único que le dijo su padre, entendiendo que para materializar lo que parece imposible hay que tomar riesgos.

Álvaro pasó los exámenes y la entrevista en el colegio Bolivariano de Medellín, la capital antioqueña. Alternó sus clases con las idas al Aeroparque, cada jueves, para probarse con los ciclistas élites. Incursionó en la pista, aprendió la técnica para sortear los peraltes, a frenar sin frenos, por pura inercia, y a controlar mejor la bicicleta.

En 2014, John Jaime González vio su talento y le convocó con la selección de Colombia para el Panamericano Juvenil de Aguascalientes, en México. Álvaro consiguió un bronce en la prueba de velocidad. El rumor de que había un costeño alto, portentoso, con una gran potencia en su tren inferior se esparció tanto que llegó a los oídos de Carlos Mario Jaramillo y de Joxean Fdez. Matxin, scout del Quick Step Floors que anteriormente se había ya fijado en su amigo y compañero Fernando Gaviria y parecía que Hodeg estaba a punto de correr la misma suerte.

Uno de sus grandes aprendizajes

Posteriormente, en 2015, se unió al equipo Coldeportes Claro y fue convocado para el Mundial de Ruta en Richmond, Estados Unidos. “Estaba llorando. Pinché en la prueba de fondo. Creo que es la única vez que me he sentido como derrotado por la vida”.

Pero como el árbol que soporta la tormenta para seguir dando frutos, no desistió y el futuro lo premió. Entendió que perder es lúdico y enseña. 

En 2016, se le presentó otra oportunidad en un Mundial de Ruta. Esta vez tocó cambiar de continente. Hodeg viajó de América a Asia. Aterrizó en Doha, con ilusión y se vio recompensado con un 12º puesto. El costeño estuvo peleando con el grupo de los mejores para la medalla y despertó todavía más el interés de varios equipos.

2017, año clave

2017 fue uno de los años más importantes para Álvaro Hodeg. Brilló en el Tour de l’Avenir, la prueba más importante del calendario para los jóvenes proyectos. En 4 de las 5 primeras etapas, Álvaro acabó entre los 6 primeros, pero la victoria se le resistía. Sin embargo, en la antepenúltima etapa, precisamente en una etapa que acababa en Saint-Amand-Montrond, el colombiano se impuso logrando su primer gran triunfo. Y precisamente, esa localidad francesa es el lugar de nacimiento de Julian Alaphilippe, quién sería su compañero de equipo pocos meses después. No se sabe si son casualidades del destino, pero su buen papel le abrió las puertas del Quick·Step Floors como probador. 

Debutó con los colores del equipo belga en el Tour de Valonia y apenas un mes después, el 3 de octubre de 2017, Hodeg firmaba su primer contrato como profesional con el Quick·Step Floors.

“¿Qué locura es esta? Creo que necesito algo de tiempo para darme cuenta de que acabo de firmar un contrato con Quick-Step Floors. No puedo creerlo ahora mismo, ¡pero estoy super feliz! Cuando tuve la oportunidad de competir con el equipo como stagiaire, yo estaba realmente emocionado y quería mostrar a todo el mundo lo mejor que puedo dar, no tengo palabras para describir lo orgulloso que estoy de que el equipo quiera que me quede, creyendo que tengo un futuro con ellos”.

Galería

su carrera en fotos

Quick·Step, una etapa ilusionante

Con el maillot del Quick·Step, Hodeg no tardó en demostrar su talento. En el mes de marzo ya alzó los brazos por primera vez en la Handzame Classic. Pero solo seis días después, en el siguiente día de competición, Hodeg repitió de nuevo en la primera etapa de la Volta a Catalunya. 

2019 fue un año brillante, aunque tuvo un desenlace muy duro. Cuando venía de lograr el triunfo en el Giro de Münsterland, Hodeg se fue al suelo en los últimos metros del Tour de l’Eurometropole. Fue una caída durísima que le provocó una fractura en el antebrazo izquierdo, una rotura en el hombro derecho y dos costillas rotas. Tuvo que pasar por el quirófano y no volvió a correr hasta la siguiente temporada. 

2020 no empezó de la mejor manera. Todavía con algunas molestias en la mano, Hodeg no pudo sumar ningún triunfo en Argentina ni en Colombia, aunque estuvo muy cerca. Posteriormente, la temporada se tuvo que posponer por la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, con 12 triunfos en su palmarés, lo mejor de Hodeg está todavía por llegar.